ONTARIO: ‘Tuition fees’: Un
paso en la dirección correcta

Este cambio hará que la matricula para estudios post-secundarios sea mas accesible para más de 150 mil estudiantes provenientes de familias de bajos y medios ingresos.

 

MONICA PERCIVALE*

Por medio de un ambicioso proyecto de modernización del programa de Asistencia Financiera para estudiantes (OSAP)  el Gobierno de la Provincia de Ontario  invierte en el futuro.

El proyecto que fue presentado con el presupuesto para el año 2016, fue oficialmente anunciado esta semana por la Premier de la Provincia, en una conferencia en las instalaciones del Jarvis Collegiate en Toronto.

El nuevo programa reemplazará una serie de programas de asistencia con una sola contribución no retornable, a partir del año académico 2017-2018.

Este cambio hará que la matricula para estudios post-secundarios sea mas accesible para más de 150 mil estudiantes provenientes de familias de bajos y medios ingresos.

Entre otros aspectos, el programa cubrirá los gastos de matrícula para aquellos estudiantes cuya familia gane menos de $ 83.300 por año. También eliminará prácticamente la deuda de aquellos estudiantes provenientes de una familia con un ingreso anual menor a los $50.000.

Las buenas noticias también se extienden a los estudiantes casados y mayores, cuya elegibilidad no estará más condicionada a los años que hayan permanecido fuera del sistema educativo.

El plan permitirá que los estudiantes puedan planificar sus estudios basados en el precio real de sus estudios, y no en lo que teóricamente cuesta una matricula, por medio del trabajo conjunto entre el gobierno de la Provincia y el sector de estudios post-secundarios para calcular adecuadamente el precio neto de dicha educación.

Eliminar las barreras para acceder a la educación post secundaria es parte fundamental del plan económico del Gobierno de la Provincia de Ontario para la creación de mejores puestos de trabajo con personal más capacitado.

Partiendo de la base de que el acceso equitativo a la educación es básico y fundamental para el desarrollo de una sociedad no sólo productiva sino justa, este proyecto es un gran paso en la dirección correcta.

En un mundo ideal la educación con todos sus componentes – matriculas, y materiales de estudio-  debería ser gratuita, paga en su totalidad por el Estado;  la realidad es que vivimos en un mundo imperfecto gobernado por intereses económicos que florecen en las diferencias socio económicas; en este mundo el proyecto del gobierno de Ontario nos acerca bastante sino a la perfección por lo menos a una situación más justa.

*Periodista y trabajadora social, uruguaya, residenciada en Toronto.