Con más del 74,99% del total de votos, la fórmula de Daniel Ortega y su esposa Rosario Murillo repite en la presidencia de Nicaragua tras una controvertida jornada electoral.

Las elecciones del pasado domingo se han convertido en una de las más cuestionadas de la historia del país y continúan levantando opiniones de dos bandos bien definidos: los que celebran la victoria sandinista y aquellos que cuestionan seriamente su legitimidad.

Tal y como ha trascendido desde inicios de año, estas dudas sobre la transparencia del proceso se veían venir ya que la campaña estuvo marcada por la detención de siete aspirantes presidenciales, la cancelación de tres partidos políticos opositores y el arresto de periodistas, empresarios, líderes sociales y otras figuras de la oposición con cargos de traición a la patria, corrupción o lavado de dinero.

Si bien el gobierno de Ortega permitió, como es habitual, la presencia de observadores internacionales en el escrutinio de votos, varias naciones manifiestan que llegar a las urnas con esos antecedentes es ya, de por sí, antidemocrático.

Un rastro de opiniones divididas

Estados Unidos no dudó en calificar las elecciones nicaraguenses como una “pantomima”, al tiempo que la Unión Europea rechazó también los resultados y dijo este lunes que las elecciones “completan la conversión de Nicaragua en un régimen autocrático”.

Costa Rica, Panamá, Colombia y Ecuador, así como otros países de la zona han rechazado también los resultados.

Una postura que no se esperaba, sin embargo, fue la del gobierno de Pedro Castillo, presidente de Perú, quien afirmó que las elecciones celebradas en Nicaragua no fueron “libres, justas y transparentes”.

Pese a estas opiniones negativas, otras naciones han manifestado desde el primer momento su apoyo a Ortega y celebran el triunfo en los comicios como una nueva victoria del programa social-humanista del Frente Sandinista.

El ministro de Relaciones Exteriores de Rusia, Sergei Lavrov, es uno de los que respaldó al mandatario nicaragüense y afirmó que los pedidos de Estados Unidos para que los países no reconozcan el resultado eran “inaceptables”.

También a través de un comunicado, la Alianza Bolivariana para los Pueblos de América ALBA-TCP saludó la reelección del presidente Daniel Ortega y la vicemandataria Rosario Murillo, al tiempo que felicitó a los diputados electos para la Asamblea Nacional y el Parlamento Centroamericano.

La Secretaría General del bloque de integración calificó de histórica la jornada electoral de este domingo, en la cual la nación centroamericana ratificó “su lucha por la paz y la defensa de su independencia y soberanía”.