2019 – El año en que vivimos sin frivolidad (5)

Greta Thunberg: el riesgo de ser traicionada

Ya hace 2500 años, el filósofo chino Confucio había hecho notar que cuando los sabios señalan la Luna los necios miran el dedo. Y eso es exactamente lo que ha pasado con la adolescente sueca Greta Thunberg.

La joven de 16 años, en agosto de 2018, había comenzado a faltar a sus clases todos los días viernes en protesta por la inacción del mundo adulto frente a la crisis climática. Poco a poco y gracias a un uso intensivo, inteligente e imaginativo de las redes sociales, su ejemplo concitó el interés de otros chicos y chicas de su misma edad que compartían su preocupación, y en 2019 finalmente el movimiento comenzó a hacerse visible y audible a partir de marchas, actividades fuera y dentro de los locales de estudio, actos masivos y la aparición de Greta en ámbitos como la Asamblea General de Naciones Unidas o la COP 25.

Hubo un antes y habrá un después de esta irrupción de las y los adolescentes como interlocutores inevitables en los temas relacionados a la crisis climática. Tienen una mayor comprensión de la gravedad de la situación y además son quienes vivirán en el mundo que padecerá las consecuencias de décadas de inacción negligente y negacionismo criminal.

Sin embargo, vale notar que existen dos tipos de necedad de los que esta generación deberá cuidarse.

Uno de esos tipos es fácilmente identificable y para muestra bastan los ya famosos tweets con los que el Presidente estadounidense Donald Trump ha pretendido burlarse y desvalorizar a Greta Thunberg y a los jóvenes que comparten con ella su preocupación y su lucha. Si como dijo Jesús alguna vez “por sus frutos los conoceréis”, ya los conocemos.

Pero el otro tipo de necedad que puede hacer naufragar a estos jóvenes es silencioso e invisible. Es el de que quienes los aplauden y alientan sin comprender hasta qué extremo los traicionan. Y tenemos, para no irnos demasiado lejos, un ejemplo que nos involucra: el de Canadá. A diferencia de lo sucedido al sur de la frontera, en octubre nuestro Primer Ministro recibió a Greta Thurberg con calidez y consideración. Sin embargo, Canadá es uno de los 5 principales emisores de gases de efecto invernadero y si no cambia radicalmente sus prioridades (algo que el gobierno no parece dispuesto a hacer), lo seguirá siendo por varias décadas más.

Y eso es una necedad, porque para disfrutar algunos grados de mas en la calefacción de nuestras casas, para poder malgastar algunas bolsas de plástico de más en nuestras compras y algunos galones más de gasolina en ciudades concebidas no para vivir en ellas sino para transitarlas, estamos hipotecando el futuro de los que más queremos.

Y eso los chicos lo saben. Por eso Greta nos ha advertido:

“Nos están fallado, pero los jóvenes estamos empezando a entender la traición. Los ojos de toda las generaciones futuras están sobre ustedes. Y si eligen fallarnos, nunca los perdonaremos”.