Piden justicia y verdad en
el caso de Rodrigo Almonacid

A un año de su confusa muerte, familiares y amigos exigen esclarecer el hecho

Nancy González, madre de Rodrigo, con el sacerdote anglicano Hernán Astudillo.
Nancy González, madre de Rodrigo, con el sacerdote anglicano Hernán Astudillo.

 

Hace ya un año que un confuso hecho el chileno-canadiense Rodrigo Almonacid resultó muerto. El domingo pasado, luego de una ceremonia religiosa para conmemorar su deceso, sus familiares y amigos se reunieron para recordarlo y también para reclamar justicia.

El día de su muerte, su viuda llamó al 911 porque Rodrigo se tornó violento en una discusión doméstica. Unidades del escuadrón táctico de la Policía de Toronto llegaron al Edificio de la Cooperativa Las Flores -en el área de Bloor y Landsdowne -en Toronto y luego de algo más de media hora salieron con Almonacid en una camilla.

El chileno, que era conocido y apreciado en la Parroquia de San Lorenzo por  su papel como voluntario, debió ser llevado a un hospital, donde murió al día siguiente.

Las imágenes de las cámaras de seguridad del edificio y las fotos tomadas en el hospital muestran dos cosas, según recordaron sus amigos: una, que Almonacid salió vivo del edificio; y dos, que recibió fuertes golpes en diferentes partes de su cuerpo.

Familiares y amibos piden que se haga justicia.
Familiares y amibos piden que se haga justicia.

Una investigación del SIU, la entidad policial que investiga en casos donde por encuentros con la autoridad se producen lesiones o muerte a civiles, aún no se entrega.Es esa larga espera la que angustia a la madre del chileno, Nancy González.

“Yo espero que Rodrigo tenga justicia… a Rodrigo lo asesinaron, a Rodrigo lo maltrataron..”, dijo notablemente afectada.

Ella dice que no se ha emprendido ninguna acción legal de parte de la familia de Almonacid a la espera del resultado de ese informe policial.

El sacerdote anglicano Hernán Astillo recordó el papel comunitario que tuvo Rodrigo en ese centro comunitario durante el oficio religioso y luego pidió que las autoridades den con celeridad ese informe y que haya claridad sobre las circunstancias de la muerte en manos de la policía de este hombre. Helmut Sabando, amigo del occiso, dijo que es hora de saber lo qué sucedió, “este abuso de la policía, no solamente es una realidad de la comunidad chilena, sino de la comunidad inmigrante que este sufriendo permanentemente este tipo de situaciones. Estamos acá en espera de justicia a Rodrigo” dijo.