Uniformados y pandillas, los “principales asesinos” de LGBTI

Los cuerpos de seguridad y las pandillas son los “principales asesinos” de miembros de la comunidad de lesbianas, gais, bisexuales, transexuales e intersexuales (LGTBI) en El Salvador, donde en 23 años ha ocurrido unos 600 “crímenes de odio”, afirmó la activistas salvadoreña Karla Avelar.

Según Avelar, presidenta de la Asociación Comunicando y Capacitando Trans (COMCAVIS-TRANS), desde 1993 unos 600 miembros de la comunidad LGTBI han sido asesinados y la mayoría de víctimas son mujeres transexuales.

“Los cuerpos uniformados y los grupos de pandillas son los que más están involucrados en crímenes por odio contra de las compañeras trans, son los principales asesinos”, aseveró.

De acuerdo con la activista, estos datos han sido recabados sin la ayuda del Estado salvadoreño porque ningún organismo público registra los asesinatos “con base en la orientación sexual e identidad de género” de las víctimas.

Si el homicidio de una mujer transgénero “no lo publica ningún periódico o no se le reporta a ninguna oenegé, esa persona termina en los datos como hombre”, aseguró.

Añadió que la comunidad LGBTI catalogará estas muertes violentas como “crímenes de odio (…) mientras no haya una resolución o investigación de la Fiscalía” que “diga lo contrario”.

Avelar insistió en que los asesinatos de personas LGBTI no son “casos aislados” y presentan ciertas características que dejan ver la saña con la que fueron perpetrados.

Ejemplificó con el caso de una mujer transgénero conocida como “La Puca”, quien fue asesinada con 21 tiros, pese a que “murió del primer balazo que recibió en la cabeza”, según el dictamen forense.