Chile a la final: contra Colombia, un vendaval de 11 minutos!

José Pedro Fuenzalida (c) de Chile celebra después de anotar. EFE

La Roja repetirá final del año anterior el domingo. Colombia por el honor, el sábado, contra EE.UU.

 

Eduardo Vargas de Chile
Eduardo Vargas de Chile

FREDDY VELEZ /Editor de Correo Canadiense

Colombia afrontó dos vendavales en Chicago este miércoles. Y se ahogó en el primero en dos jugadas desequilibrantes de los chilenos Charles Aranguiz y Joé Fuenzalida.

Chile, aparte de toda discusión sobre decisiones arbitrales discutidas por los cafeteros, mereció ganar y pasar a la final de la Copa América Centenario porque fue punzante, eficiente y efectivo.

Hubo una borrasca seca, con tornado futbolístico que duró 11 minutos y otra con vendaval y lluvia que hizo que el segundo tiempo juego de semifinal con Chile se aplazara por más de una hora.

En adelante, con la lápida de los dos goles de desventaja, Colombia puso el dominio del balón e incluso tuvo opciones para el descuento que al menos en tres oportunidades fueron salvadas por Claudio Bravo, el guardavallas de la roja que en la noche del miércoles estuvo en su mejor nivel.

No se notó la ausencia de Vidal, como tampoco se notó que los colombianos jugaran con uno menos gran parte de la segunda fase luego de la expulsión de Carlos Sánchez.

Pero si sobresalieron Alexis Sánchez entre los finalistas y Juan Cuadrado y Roger Martínez en el perdedor. James Rodríguez puso más sacrifico que creatividad pero aún así le alcanzó para generar una ocasión de gol que Bravo abortó rechazando de forma providencial.

Luego de la tormenta, reanudado el segundo tiempo Colombia pudo haber descontado en el minuto 50 si el árbitro no hubiese decidido que una entrada sobre el volante Daniel Torres en el área fue lícita.

Y luego, cuando Chile se resguardaba para no agotarse y los de Pekerman se iban con toda la artillería al frente otra decisión del hombre de negro, el salvadoreño Joel Aguilar, les minó el poderío ofensivo. Una falta en terreno de Chile de Carlos Sánchez le dio para una segunda amarilla y a los vestuarios se fue.

Chile llega a la final contra Argentina con números que avalan su derecho a ese protagonismo. Dieciséis goles a favor –la mejor delantera- y cinco en contra; además tiene al goleador del torneo, Eduardo Vargas –seis dianas.

El sábado, Colombia y Estados Unidos juegan por el honor y por el tercer puesto. El domingo, se repite el duelo que en el 2015 dejara como ganador a Chile que jugaba como local.