La ley Build Back Better continúa como un fantasma para el futuro de Canadá

El líder del partido Conservador, Erin O’Toole, lamentó este martes el estado de las relaciones bilaterales Canadá-Estados Unidos las cuales calificó como en su peor condición en varias décadas.

En su intervención O’Toole aplaudió la aparente derrota de la legislación nacional emblemática de Biden: la Ley Build Back Better, un proyecto que incluía un crédito fiscal considerable por valor de hasta 12 500 dólares estadounidenses para los compradores de nuevos vehículos eléctricos (EV). La normativa ponía en jaque a Canadá pues añadía que era exclusiva para los autos fabricados por trabajadores sindicalizados en los Estados Unidos.

“Afortunadamente, el plan Build Back Better fue retenido por un senador estadounidense”, dijo O’Toole, refiriéndose al senador estadounidense Joe Manchin, un demócrata de Virginia Occidental. “El plan del Sr. Biden habría ayudado injustamente a la fabricación de vehículos eléctricos en los Estados Unidos”.

Oposición dentro del propio país

La controversial propuesta de Biden encontró varios detractores dentro de la propia nación norteña. Quizás el caso más conocido es el del estado de Arizona donde varios empresarios han mostrado su inconformidad con las disposiciones que pretendía impulsar el inquilino de la Casa Blanca.

El CEO de la Cámara de Comercio de Grand Phoenix, Todd Sanders, y Jaime Molera, director de un grupo ambientalista conservador llamado The Western Way, escribieron un artículo de opinión el mes pasado denunciando lo que llamaron un borrador “mal redactado” que “entorpecería” las ambiciones del Estado en materia de vehículos eléctricos.

En octubre, el gobernador de Arizona, Doug Ducey, también estuvo entre los 11 gobernadores estatales republicanos que escribieron a los líderes del Congreso denunciando el plan de Biden como un uso injusto del dinero de los contribuyentes.

“No podemos apoyar ninguna propuesta que cree un ambiente discriminatorio en nuestros estados al castigar a los trabajadores y fabricantes de automóviles porque los trabajadores de sus fábricas han optado por no sindicalizarse”, manifestaba la carta.

A pesar de las opiniones divididas y las solicitudes explícitas de varios funcionarios canadienses, el presidente Biden señaló el pasado viernes que no ha abandonado el actualmente frenado proyecto de ley Build Back Better.

Si bien no mencionó específicamente los créditos fiscales para vehículos eléctricos, la normativa constituye un oscuro fantasma para el futuro del sector automotriz canadiense. Celebrar una victoria sería imprudente y apresurado. Toca entinces esperar para ver la nueva jugada en el tablero económico y geopolítico de América del Norte.