Errores que te hacen ganar peso en las vacaciones

Es muy común que durante las vacaciones aumentemos unos kilos. Tanto en verano como durante el invierno, tal parece que cada vez que salimos de la rutina vamos a tener un conflicto con la báscula. Y es que el cambio de hábitos, el aumento del reposo más todos los “antojitos” que nos damos hacen inevitable ese peso de más.

Sin embargo, hay otros factores que quizás no consideremos que también propician que aumentemos unos kilos. Algunos de ellos son tan sutiles que de seguro te sorprenderán.

Varios estudios han demostrado que la presencia de muchas personas en una comida(algo habitual cuando estamos en casa y cenamos con amigos o la familia) favorece que se aumente la cantidad de alimentos que se ingieren.

Otra razón es que comenzamos a llenar nuestro tiempo libre con los snacks, compañeros inseparables de todo vacacionista. Aunque no es un problema consumir aperitivos si hay alternativas más saludables a los snacks industriales. ¿Estás viendo Netflix? Opta por acompañarte de unos frutos secos, encurtidos, frutas naturales u otros.

Las noches de copas también juegan en nuestra contra. Los especialistas advierten que en ningún caso un exceso puntual de alcohol se debería compensar con una restricción calórica o no comer o cenar por ello, una práctica habitual.

Lo recomendable es seguir con una rutina habitual saludable después de estos eventos, sin ningún tipo de remordimiento ni culpa. De hecho, en esta circunstancia, es importante asegurarse un menú nutritivo y variado.

Otro consejo es evitar los refrescos, sobre todo en el verano. La mejor opción siempre será hidratarse con agua pues todos sabemos la cantidad de azúcares que contienen las bebidas carbonatadas. ¿Un plus? El agua mantiene a raya a la celulitis.