F1: Casi nada nuevo bajo el sol europeo

La victoria del alemán Nico Rosberg fue una de las pocas novedades en el Gran Premio de España el pasado fin de semana, la primera carrera europea del curso, donde Ferrari no discutió la hegemonía de los Mercedes, McLaren confirmó que sigue muy lejos de los mejores y Carlos Sainz rascó dos trabajados puntos en casa.

 

Rosberg, el más consistente durante todo el fin de semana, consiguió, al fin, su primera victoria de la temporada y empezó a poner en duda la superioridad del líder del mundial, Lewis Hamilton, que por vez primera en lo que va de curso acabó por detrás de su compañero de equipo.

 

No obstante, Hamilton, que en la carrera terminó segundo por delante de Sebastian Vettel, sigue mandando con relativa tranquilidad en la clasificación del mundial con veinte puntos de ventaja respecto a Rosberg.

 

Tradicionalmente, el GP de España es la cita en la que se empieza a vislumbrar una primera tendencia de cómo puede ser la temporada de Fórmula Uno. La primera conclusión es que Mercedes no afloja, por lo que, aparte de la mejora de Nico, todo sigue igual bajo el sol europeo.

 

Quinta carrera del mundial, cuarta victoria y tercer doblete de la escudería alemana que, por si aun existían dudas, demostró en el Circuito de Barcelona que el triunfo de Vettel en Malasia es, de momento, una mera anécdota.

 

Las escuderías prepararon evoluciones para conocer la competitividad de sus monoplazas, insuficientes, de momento, para derribar la dictadura instaurada por lo bólidos de Hamilton y Rosberg.

 

Y eso que en los primeros latidos de la carrera parecía que Vettel podía situarse entre el alemán y el británico. Pero todo fue un espejismo. Y ni la mala salida, ni una parada a boxes algo trabada del británico le permitieron al cuatro veces campeón del mundo discutir el doblete de los Mercedes, que fueron hasta ocho décimas más rápidos en la tanda de calificación, mientras que en carrera el vencedor sacó 45.5 segundos al mejor de los Ferrari.
Sí que parecen haber dado un paso adelante en Montmeló los Williams, que completó una notable actuación en España.

 

El finlandés Valtteri Bottas rodó a la largo de los cuatro días más rápido que el Ferrari de Kimi Raikkonen y demostró que las evoluciones de su monoplaza van en la buena dirección para luchar por el podio.

 

Menos fiables se mostraron los McLaren. A pesar de que sus pilotos pasaron por vez primera el corte de la Q1 en la jornada de calificación, los monoplazas siguen siendo poco fiables en carrera, donde están muy lejos de la competitividad de las primeras espadas.

 

Fernando Alonso, por un problema en los frenos, se vio obligado a abandonar, mientras que Jenson Button terminó antepenúltimo, a una vuelta de los mejores.