Toronto en cierre ante aumento de los casos de Covid-19

La ciudad de Toronto se unió al cierre decretado por la provincia de Ontario a partir de las 12:01 a.m. del sábado 3 de abril, ante el aumento de casos de Covid-19 en todo el territorio.

La urbe estuvo en la Zona Gris desde el 8 de marzo, con algunas modificaciones para aliviar las restricciones, pero desde la madrugada sabatina se unió al resto de Ontario en la Zona de Cierre.

Las autoridades recuerdan que en esta fase no se permiten clases de preparación física ni entrenamientos, servicios de cuidado personal y cenas en el interior y al aire libre. Las reuniones sociales en dentro de las casas o instalaciones de otro tipo están prohibidas y las que se realizan al aire libre están limitadas a cinco individuos o menos, con muy pocas excepciones.

Quienes asistan a cualquier tipo de encuentro de los que están permitidos deben mantener una distancia física de al menos dos metros de cualquier otra persona con la que no convivan.

A diferencia de la versión de la Zona de Cierre en la que se encontraba Toronto a principios de este año, la provincia ahora permite que las tiendas minoristas no esenciales permanezcan abiertas para compras en persona con límites reducidos de capacidad.

Según directivos de la provincia, Toronto permanecerá en la zona de cierre durante 28 días. Para obtener más información al respecto, consulte las regulaciones de la Ley de reapertura de Ontario.

Desde el inicio de la pandemia ha habido un total de 113.609 casos de Covid-19 en la ciudad, ahora hay 326 personas hospitalizadas y hasta la fecha, ha habido 2.799 muertes en la urbe. En total, se recuperaron 103.272 personas.

Sobre la nueva disposición de cierre, el alcalde de Toronto, John Tory, señaló que apoya “las medidas que el Gobierno de Ontario anunció porque ayudarán a salvar vidas y, si todos hacemos nuestra parte, nos permitirán superar esta ola, vacunar a más personas y volver al cuidado reabriendo el camino en el que estábamos”.

“Sé que todos están cansados ​​y frustrados, pero no podemos renunciar a esta pelea, no podemos simplemente dejar que la tercera ola se estrelle sobre nosotros, creo que podemos pasar este mes, vencer este virus y todavía tener un verano en nuestra ciudad”, añadió Tory.

En este contexto de agravamiento de la crisis sanitaria, varias provincias canadienses impusieron nuevas restricciones a las reuniones sociales y los negocios en un intento por frenar el resurgimiento de la Covid-19 que ahora afecta a más jóvenes con enfermedades graves que antes, una situación que presiona sobre las capacidades de los sistemas de atención médica.

Algunos expertos en enfermedades infecciosas aseguran que el resurgimiento está impulsado en parte por la fatiga pandémica, y la propagación de variantes más transmisibles y peligrosas, en particular la B.1.1.7 identificada por primera vez en el Reino Unido.

Además, señalan que, de manera preocupante, los baches en el suministro y la administración de las vacunas en determinadas regiones del país contribuyen a acelerar el resurgimiento de la enfermedad.

Al respecto Howard Njoo, subdirector de salud pública de Canadá, expresó recientemente que le “preocupa mucho que las variantes o nuevas cepas se conviertan en una proporción cada vez mayor de casos”, e imploró a los canadienses que no se reúnan en persona con quienes viven en otros hogares.

Los casos de coronavirus y las hospitalizaciones habían caído drásticamente y se estabilizaron en un nivel alto desde que alcanzó su punto máximo en enero, pero la tendencia se ha revertido, incluso en medio del proceso de inmunización.

El promedio de siete días de casos aumentó a 5.086 el 31 de marzo, un 40 por ciento más que la semana anterior y un 72 por ciento desde el comienzo del mes, según datos oficiales.

Proliferan además otras tendencias preocupantes. El número de casos variantes en el país el 31 de marzo fue un 70 por ciento más alto que la semana anterior. Columbia Británica registró su mayor número de contagios diarios esta semana, mientras Ontario nunca había tenido más pacientes con coronavirus en cuidados intensivos.

La directora de Salud Pública de Canadá Theresa Tam instó a todos a mantener la guardia alta en medio de un aumento de variantes más contagiosas de Covid-19, ya que la pandemia interrumpió las celebraciones de Pascua.

El primer ministro Justin Trudeau reconoció en un mensaje de video que la Covid-19 obligó a los canadienses a celebrar la Pascua de manera diferente por segundo año consecutivo, y que muchas personas tienen que renunciar a los servicios religiosos en persona y las cenas familiares.

En los últimos siete días se notificaron 34.742 casos, un 8 por ciento más que en período similar anterior, y se anunciaron 182 muertes, un 11 por ciento menos que en las siete jornadas precedentes. Al menos 2.162 personas están hospitalizadas y otras 922.527 se consideran recuperadas.

Se ha administrado alrededor del 78 por ciento de las 7.988.670 dosis de vacuna distribuidas a las provincias, lo que significa 16,4 inyecciones por cada 100 personas en Canadá.