COLUMNISTA INVITADO: Don Pedro ya puede solicitar la ciudadanía canadiense

Luis Mata
Luis Mata

LUIS ALBERTO MATTA*

Pedro Paraguay cumple 55 años de edad en abril próximo, y aunque no tiene certificado de inglés, está feliz porque sabe que muy pronto, quizá en junio próximo, podrá llenar los formularios para obtener la ciudadanía canadiense.

Hace mucho que Pedro tiene problemas de salud y estrés que le impiden aprender inglés. Por más que lo intenta, le ha sido imposible alcanzar el nivel cuatro de 10 en inglés hablado y entendido. -La memoria no me sirve-, afirma con tristeza don Pedro.

La condición de presentar certificación de inglés hasta los 64 años para aplicar por la ciudadanía, fue impuesta por el gobierno anterior. Esta exigencia incluye también (por ahora) presentar el examen de ciudadanía… Una prueba de conocimientos en geografía, símbolos y cultura, sistema de gobierno, e historia canadiense.

Don Pedro se había dado por vencido y había cancelado sus esperanzas de volverse ciudadano en los próximos 10 años. Y entiendo sus razones; es un hombre de estirpe campesina, trabajador toda la vida pero con apenas algunos grados de la escuela primaria. Como muchas personas, afrontó desplazamiento y pérdida de seres queridos, y bajo un programa de derechos humanos terminó refugiado en Canadá, país hermoso pero extraño, donde tuvo que re-comenzar su vida de nuevo.

-No es fácil Luis-, me dijo alguna vez muy afligido, -el inglés no me entra ni a palo-. A fines de febrero lo llamé a darle las buenas nuevas. Pedro, le dije, -usted ya no tiene que esperar hasta los 64 años para poder aplicar por la ciudadanía canadiense-. El actual ministro de inmigración, refugio y ciudadanía John McCallum, acababa de presentar un proyecto de ley para reversar las medidas draconianas contra la obtención y tenencia de la ciudadanía canadiense impuestas por el gobierno anterior.

Pedro estaba tan feliz que prometió reunir rápidamente las pruebas de su actividad y vida laboral. Siempre ha trabajado en construcción y limpieza, y hace esfuerzos por aprender inglés, tomando clases de ESL en las noches y fines de semana.

La historia de Pedro podrá repetirse con otras personas que se beneficiarán también de los nuevos tiempos. Ahora serán 3 y no 4 los años como residente permanente para aplicar por la ciudadanía; igualmente se elimina la posibilidad de que haya dos categorías de ciudadanos, con lo cual, quienes no hayan nacido en Canadá y por desgracia cometan un delito grave, mantendrán su ciudadanía y tendrán juicios y condenas como cualquier otro canadiense.

* Trabajador comunitario de asentamiento, colombiano, radicado en Toronto