Kidnap Capital, film canadiense sobre el secuestro de indocumentados

CRISTIAN EYZAGUIRRE*
Kidnap Capital es el primer largometraje del director latino-canadiense Felipe Rodríguez, que el pasado mes de junio tuvo su estreno mundial en el Festival de Cine de Shanghái.
El film que le tomó a Rodríguez cinco años para su realización, y que cuenta con las actuaciones de los actores hispanos canadienses como; Pedro Miguel Arce (nicaragüense), Michelle Arvizu (mexicana), Juan Carlos Veliz (salvadoreño) y Karen España (colombiana), narra las desaventuras de un grupo de inmigrantes latinos que llegan a Estados Unidos en busca de un futuro, un poco más seguro. Pero a diferencia de la mayoría de los film sobre este tema, Kidnap Capital nos cuenta el lado B del proceso, que son los secuestros a inmigrantes que ocurren en Phoenix, Arizona, ciudad que es considerada como la capital del secuestro, ya que se calcula que existe un promedio de 1,000 casas donde los coyotes (traficantes de inmigrantes indocumentados) han encontrado la facilidad de mantener secuestrados entre 5 a 20 inmigrantes (por casa), que por su ilegalidad, se convierten en carnada fácil para forzar a sus familiares a pagar un promedio de tres mil dólares por persona. Lógicamente los inmigrantes que sobreviven esta experiencia, estando en condición ilegal y bajo el temor de ser deportados, muchas veces no realizan las denuncias respectivas, dándoles así cierta tranquilidad a los coyotes y convirtiéndolos en el león más peludo de la jaula.
“Este (la inmigración) es un problema súper verdadero, donde se ve a gente que hace esto a riesgo de morir. Pensé estar preparado para esto, pero me di cuenta que hay países donde existe tanta pobreza e inseguridad, donde los que se van no es que quieran irse, es que tienen que irse”, así describe Rodríguez las lecciones aprendidas durante la investigación y filmación de esta historia, demostrando que hay veces que se requiere de un poco de ficción para tener la habilidad de entender la realidad.
Mientras terminamos la entrevista en un bar de Mississauga –un lugar tan misterioso e intrigante como las desaventuras de un inmigrante, revela que si bien aún esta buscando el apoyo local necesario para estrenar Kidnap Capital en Toronto, su gran satisfacción como escritor y director, es simplemente crear historias que alimenten la sabiduría del espectador.
* Crítico de espectáculos – Especial para CORREO Canadiense.