Augusto Monterroso: humor e inteligencia

Augusto Monterroso
Augusto Monterroso

SUSANA VENTURA*

Augusto Monterroso
Augusto Monterroso

Guatemala nos ha dado escritores de la talla de Miguel Ángel Asturias, Luis Cardoza y Aragón y Augusto Monterroso, pilares de la literatura latinoamericana.
Hoy nos ocuparemos del último de ellos, Augusto Monterroso, quien nació el 21 de diciembre de 1921 en Tegucigalpa, capital de Honduras y que, sin embargo por decisión propia, eligió ser guatemalteco, el país de su padre. “Guatemala está metida en mí, nunca ha dejado de ser parte de mi vida” confiesa en una entrevista en México, país donde se exilió en 1944 y donde falleció el 7 de febrero de 2003.
En Guatemala había pasado su adolescencia y su juventud y según él mismo donde  “empecé a aprender a escribir”.
Recibió durante su vida diversos premios y distinciones honoríficas. En el año 2000 se le concede el Premio Príncipe de Asturias de las Letras, que él mismo entendió como un reconocimiento el relato breve.
Es mundialmente conocido por haber escrito el cuento más corto de la literatura hispanoamericana:
DINOSAURIO
“Cuando despertó el dinosaurio todavía estaba allí.”La  concisión y la economía expresiva  fueron los recursos más poderosos de su literatura y el humor y la ironía, sus elementos comunes. Sus textos tienen una prosa sencilla, alegre y triste a la vez en que se destaca el humorismo, que según él es el “realismo llevado a las últimas consecuencias.
Excepto mucha literatura humorística, todo lo que hace el hombre  es risible o humorístico”. Cuando se leen sus textos primero  mueven a la risa, pero después de reflexionar, aparece la melancolía. “La vida es triste. Si es verdad que en un buen cuento se encuentra toda la vida, y si la vida es triste, un buen cuento será siempre triste” sostiene Monterroso.
Entonces por qué no leer o releer algunas de sus pequeñas obras de arte y comprobar por nosotros mismos esta aseveración.
HISTORIA FANTÁSTICA
Contar la historia del día en que el fin del mundo se suspendió por mal tiempo.
NUBE
La nube de verano es pasajera, así como las grandes pasiones son nubes de verano, o de invierno, según el caso.
EL PARAÍSO IMPERFECTO
-Es cierto- dijo mecánicamente el hombre, sin quitar la vida de las llamas que ardían en la chimenea aquella noche de invierno, – en el Paraíso hay amigos, música, algunos libros, lo único malo de irse al Cielo es que allí el cielo no se ve.
LA FE Y LAS MONTAÑAS
Al principio la Fe movía montañas sólo cuando era absolutamente necesario, con lo que el paisaje permanecía igual a sí mismo durante milenios. Pero cuando la Fe comenzó a propagarse y a la gente le pareció divertida la idea de mover montañas, éstas no hacían sino cambiar de sitio, y cada vez era más difícil encontrarlas en el lugar en que uno las había dejado la noche anterior, cosa que por supuesto creaba más dificultades que las que resolvía.
La buena gente prefirió entonces abandonar la Fe y ahora las montañas permanecen en general en su sitio. Cuando en la carretera se produce un derrumbe bajo el cual mueren varios viajeros, es que alguien, muy lejano o inmediato, tuvo un ligerísimo atisbo de fe.
Las anteriores son pequeñas muestras de su talento. Sólo queda seguir leyéndolo, aunque tengamos en cuenta que  según la palabras de nuestro autor “…una de mis prioridades es la de capturar al lector… especialmente de su imaginación,  y ojalá pudiera de sus sentimientos”.
*Especial para CORREO Canadiense, desde Buenos Aires, Argentina.