Las expectativas sobre la primera cumbre de los Tres Amigos en cinco años, no han hecho más que crecer en esta semana tras el viaje previo del primer ministro Justin Trudeau a la capital de Estados Unidos.

Y es que durante la administración Trump esta reunión trilateral con líderes estadounidenses y mexicanos fue descartada varias veces por considerarse como un evento con mucho simbolismo y poca sustancia.

Sin embargo, en esta tan esperada nueva edición que se celebra este jueves en Washington D.C, los analistas políticos manifiestan una preocupante tendencia a un diálogo centrado en las tensiones económicas entre Canadá y Estados Unidos.

Un momento desafiante

Una nota de CBC News explicaba que los demócratas están dando los toques finales a una enorme legislación con implicaciones tanto nacionales como internacionales: un proyecto de ley estadounidense de casi 2 billones de dólares que es el acto legislativo más importante de la presidencia de Joe Biden.

Un elemento en particular ha aterrorizado a los legisladores canadienses: un crédito fiscal para vehículos eléctricos que favorece a los automóviles ensamblados en los EE. UU., Lo que provocó advertencias de Ottawa sobre empleos perdidos, cadenas de suministro interrumpidas y un retroceso de seis décadas de cooperación en la producción de automóviles.

Ello se suma a la lista de inconformidades de la parte canadiense relativas a la cancelación de los permisos para el oleoducto Keystone XL, lo que supuso un golpe de miles de millones de dólares al campo petrolero de Alberta.

Biden, destaca el medio de noticias, ha hecho poco además para evitar que la gobernadora de Michigan, Gretchen Whitmer, una demócrata, intente cerrar el oleoducto de la Línea 5 de Enbridge, una arteria crucial que suministra productos petroleros y gas natural para impulsar grandes porciones de la economía canadiense. Los expertos coinciden en que su cierre sería devastador para Canadá, una amenaza para la operación continua del Aeropuerto Internacional Pearson de Toronto y el libre flujo de combustibles fósiles a otras industrias críticas.

Sin perder el objetivo

La reunión de los Tres Amigos, conocida formalmente como la Cumbre de Líderes de América del Norte, no es el mejor foro para abordar los problemas bilaterales entre Canadá y Estados Unidos debido a la presencia del presidente mexicano Andrés Manuel López Obrador, dijo Christopher Sands, director del Instituto de Canadá del Wilson Center.

También Marcelo Ebrard, secretario de Relaciones Exteriores de México, significó que su gobierno espera abordar la temática del enfrentamiento a la Covid-19 en la región y buscar mecanismos de cooperación para resolver las consecuencias de la pandemia.

El secretario se reunió esta semana con la ministra de Asuntos Exteriores de Canadá, Mélanie Joly, quien hizo el viaje para revisar la agenda conjunta así como la reunión bilateral con Justin Trudeau.

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