El Papa contra los padrinos

En lo que parece un desafió a la excomunión del Papa Francisco a la mafia, los responsables de una procesión que llevaba a cuestas la imagen de la Virgen María se detuvieron frente a la casa de un jefe mafioso el 02 de julio en Oppido Mamertina, un pueblo de 6.000 almas en la región de Calabria, tierra de la ‘Ndrangheta.

Los hombres hicieron reverencia al viejo capo Peppe Mazzagatti, 82 años, que se encuentra bajo arresto domiciliario condenado a cadena perpetua por extorción y asesinato, a pesar de las protestas del capitán de los Carabinieri y de los dos agentes que, hasta ese momento, habían escoltado la procesión religiosa. El Obispo de Oppido Mamertina-Palmi, Francesco Milito, anunció que tomará “medidas enérgicas” sobre estos hechos.