Alzar la voz contra la violencia también es un deber

No existe un prototipo de agresor o un tipo de víctima. Todos en algun momento podemos sufrir de violencia en cualquiera de sus manifestaciones. Sin embargo, y a propósito de celebrarse el 25 de noviembre el Día Internacional de la Eliminación de la Violencia Contra la Mujer, es remarcable que aproximadamente 1 de cada 3 mujeres ha sufrido abusos a lo largo de su vida.

Las organizaciones de Naciones Unidas advierten que en tiempos de crisis esta escalofriante cifra incluso aumenta tal y como se vio durante la pandemia de COVID-19 y las recientes crisis humanitarias, conflictos y desastres climáticos.

Un nuevo informe de ONU Mujeres, basado en datos de 13 países desde la pandemia, recoge que 2 de cada 3 mujeres padecieron alguna forma de violencia o conocían a alguna mujer que la sufría. Por desgracia, solo 1 de cada 10 dijo que recurriría a la policía en busca de ayuda.

Si bien la violencia de género es generalizada, esta puede y debe prevenirse. Detener esta violencia comienza por creer en las sobrevivientes, adoptando enfoques integrales e inclusivos que aborden las causas fundamentales, transformen las normas sociales dañinas y empoderen a las mujeres y las niñas.

Programas desde el gobierno y sus instituciones también juegan un papel fundamental en ese sentido, pues la verdadera igualdad y respeto a Los derechos humanos deben ir respaldados por una proyección gubernamental consciente.

Un buen ejemplo lo dieron la Embajada de Canadá, la Embajada del Reino Unido y la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC) en México con la inauguración  del “Taller de formación para personas formadoras en materia de detección, intervención y asistencia a víctimas y sobrevivientes de violencia sexual”, una iniciativa que defiende la idea que la violencia no conoce de fronteras.

Este tipo de proyectos prepara también a nuestras sociedades para un futuro más brillante y es solo un ejemplo de lo mucho que se puede hacer para lograr generar entendimiento de esta problemática social que debe convertirse en objetivo fundamental de cada nación.