Black History Month: las voces de la historia no pueden ser silenciadas

Cada mes de febrero en Estados Unidos y Canadá (y también recientemente en Reino Unido e Irlanda) se conmemora el Black History Month, una ocasión para reconocer y homenajear la herencia afroamericana en el desarrollo de nuestras naciones.

El padre de la Historia Afroamericana, Carter G. Woodson, propuso la celebración del Mes de la Historia Afroamericana como contrapartida a la escasa información de los sistemas educativos sobre los logros y aportes históricos de las personas de color.

Sin embargo, no fue hasta 1926 cuando en Estados Unidos se propuso la semana de la historia de la comuniad de raza negra a nivel nacional, con la intención de que los estudiantes pudieran aprender sobre ellos durante el año escolar.

50 años más tarde, en 1976, el presidente Gerald Ford, durante el apogeo de los derechos civiles, instauró finalmente el Black History Month a nivel nacional para ayudar a que más personas reconocieran a la población de color y la importancia de respetar sus derechos.

En Canadá fue en 1995, luego de una moción del político Jean Augustine, representando la equitación de Etobicoke–Lakeshore en Ontario, que la Cámara de los Comunes reconoció oficialmente a febrero como el Black History Month y honró a los canadienses de color.

 En 2008, el senador Donald Oliver realizó una petición para que el Senado reconociera oficialmente el Black History Month, que fue aprobado por unanimidad.

En la actualidad la celebración vuelve a tomar relevancia en el plano social educativo y de toma de conciencia ante el auge de movimientos como el Black Lives Matter que denuncian y exponen los atropellos y prejuicios raciales que aún persisten en nuestras sociedades.

Constituye también un llamado a los gobiernos a enfocarse en crear políticas inclusivas y representativas de cada persona, ayudando a erradicar formas veladas de discriminación que se mantienen en nuestros días.