Una inciativa controversial

Dado que se trata de un tema controversial pero imposible de eludir, vale la pena consignar las razones por las cuales la celebración de un Día Internacional Sin Dietas tiene sentido.

Luego nos detendremos en aquellos aspectos que, con razón también, se le critican, para finalmente referirnos a cómo deberíamos tratar el tema en lo que tiene que ver con nuestra propia comunidad.

Los puntos principales en los que se apoya la celebración son:

1) Cuestionar la idea de “corrección” en lo que tiene que ver con a la figura -en especial la femenina-, propiciando la aceptación del propio cuerpo y la no culpabilización cuando éste no se adecua a los canones de belleza socialmente impuestos.

2) Crear conciencia acerca de la discriminación social y laboral de las personas cuyo peso excede esas normas de supuesta corrección.

3) Contrarrestar la presión que sufren muchas personas que padecen sobrepeso tanto desde su entorno inmediato como desde los medios y las instituciones.

4) Hacer públicas las evidencias que indican que las dietas que no estánn indicadas por profesionales de la salud en base a un estudio de las características de cada persona, no sólo son inefectivas sino que pueden llegar a ser extremadamente peligrosas, llegando a ser mortales.

Cada una de estas razones es atendible y tomadas en conjunto presentan una realidad que nadie podría discutir y todos conocemos. El sobrepeso y la obesidad, dejando de lado lo que significan como problema de salud física, son una causa continua de sufrimiento mental, obsesiones, no aceptación y exclusión, y existe toda una industria que medra en quienes padecen esas situaciones, promoviendo dietas y productos dietéticos que lejos de solucionar sus problemas, los agravan.

Las  críticas

Instituciones como la Academia Nacional de Medicina de los EUA, en su publicación Weighing the Options: Criteria For Evaluating Weight Management Programs hace notar, en relación al Día Internacional Sin Dietas:

Estamos de acuerdo, por supuesto, en que debería haber una mayor aceptación y aprecio de la diversidad de los atributos físicos de las personas, un mayor énfasis en desaconsejar intentos de alcanzar ideales físicos irreales y atender los problemas de las personas que se obsesionan por perder peso cuando están dentro de los parámetros compatibles con una buena salud. Sin embargo, no es apropiado argumentar que las personas obesas deben simplemente aceptar su cuerpo y no intentar reducir su peso, teniendo en cuenta que la obesidad y el sobrepeso son factores que contribuyen al desarrollo de otros problemas de salud, como la diabetes, la hipertensión y enfermedades coronarias.

Nuestra comunidad

Si la crítica anterior es incontrovertible en lo que tiene que ver con la población en general, tiene aún más sentido si queremos analizar el tema desde nuestra perspectiva como comunidad. Las personas de origen latinoamericano, tanto en Canadá como en los Estados Unidos, presentan problemas de obesidad y sobrepeso mayores a los del promedio de la población y eso es especialmente cierto para los casos de obesidad infantil.

Las razones por las cuales nuestros niños son más proclives a sufrir sobrepeso y por lo tanto a quedar expuestos respecto a enfermedades en la adolescencia y la vida adulta, será tema de una próxima nota.