La olvidada agenda de la Cumbre de las Américas

Lo que se esperaba que fuese un encuentro para concertar planes futuros y encaminar los pasos de la región, a la par de reforzar la influencia de Estados Unidos, se ha convertido en un intento fallido antes siquiera de iniciar.

Nadie habla ya de los contenidos que pretendían debatirse en la Cumbre de las Américas pues las fuerzas políticas y medios de la región debaten hoy  si ésta debe ser inclusiva, y aceptar a país que Estados Unidos no tolera y considera dictaduras, o mantener como hasta ahora su política de exclusiones.

La protesta de numerosos gobiernos, entre los que se encuentran México y Argentina, han convertido en una pesadilla para el anfitrión una cumbre que pretendía ser una oportunidad de ganar peso e influencia.

El presidente mexicano, Andrés Manuel López Obrador, reiteró la pasada semana que si hay exclusiones, él no acudirá a la cita. Lo mismo manifestó en La Habana el mandatario boliviano, Luis Arce: “La decisión arbitraria de Estados Unidos de excluir a Cuba, Nicaragua y Venezuela bajo la excusa de que sus gobiernos no respetan la carta democrática, solo ha conseguido debilitar la institucionalidad del foro”.

Cuba, uno de los estados vetados del encuentro en Los Ángeles, declaró finalmente que no acudiría a la cita aunque Estados Unidos decidiera incluirla algo que no parece estar en los planes del mandatario norteamericano que ya ultima detalles para dar inicio a la controvertida cumbre el venidero 8 de junio.