Allyson Felix: Atleta, madre, activista

Allyson Michelle Felix, la corredora estadounidense que hasta hace algunos meses parecía haber dejado su carrera de lado, acaba de vencer en dos desafíos en los que nadie pensó que vencería.

El primero de ellos fue haberle torcido el brazo a la firma de equipos deportivos que la esponsoreaba, Nike.

El segundo, fue haber superado a Usain Bolt en medallas de oro obtenidas. El corredor jamaiquino atesoró 11 a lo largo de su carrera, mientras que Allyson, el 30 de septiembre pasado, obtuvo su duodécima en la prueba de relevos 4×400 en el campeonato mundial de Doha, en Quatar

El conflicto con Nike se había desatado hace poco más de dos años, cuando la empresa pretendió renovarle su contrato de publicidad por menos dinero en el momento en que se hizo público que Allyson Felix estaba embarazada. La corredora llevó a su patrocinadora a la justicia, el tema llegó al Congreso de su país, la opinión pública se sensibilizó muchísimo con el tema y Nike tras unos torpes intentos de justificar la medida que había adoptado, tuvo que retroceder en sus pretensiones.

La atleta, que ya por entonces contaba con 33 años, utilizó mecanismos poco transitados en el ambiente deportivo. Por ejemplo, escribió una columna en The New York Times, donde dejó sentada su decepción por la situación de las mujeres en el mundo del deporte con una frase contundente, que iba dirigida a dañar la línea de flotación de la empresa: el marketing y los eslogans publicitarios: “Nike me alentó que a que soñara hasta que soñé con tener un un bebé”. Y agregó: “irónicamente, uno de los factores decisivos cuando me decidí a firmar con Nike hace casi una década fue que creí en los principios básicos que la empresa decía defender. Podría haber firmado con otras empresas por más dinero”. El marketing Nike es brillante, pero mentiroso.
Camyrn, su hija, nació de forma prematura y su estado delicado la obligó a estar alejada de las pistas y los entrenamientos casi 8 meses, pero durante ese período Allyson ya había desestimado las ofertas de Nike, que finalmente había llegado a la obvia conclusión de que había cometido un error de marketing imperdonable y llegó a un acuerdo con Athleta.

Su regreso fue a un tiempo una proeza deprortiva (por su edad y por sus largo receso) y un acierto publicatario, ya que el mensaje con la que su nueva auspiciadora la recibió fue “ATLETA, MADRE, ACTIVISTA”, haciéndo énfasis menos en su calidad de deportista que en las dos características que la transformaron en una referente para millones de mujeres en su situación.

El gran cambio ocurrido con Felix y otras atletas que han debido encarar la maternidad en estos días ha sido el apoyo que han recibido por parte de la opinión pública y los medios, pero sobre todo ha influído el papel que esas mujeress han adoptado paralelamente a sus actividad deportiva propiamente dicha. Allyson Felix integró el Consejo del Deporte y la Nutición creado por la administración Obama, se sometió a controles voluntarios para respaldar campañas de combate a las drogas y participó de campañas para la erradicación del racismo en su país.

Atletas como Serena Williams, Nia Ali, Shelly-Ann Fraser Pryce (que acaba de batir los 100 metros con la mejor marca mundial del año, dos años después de ser madre), Hong Liu, Natasha Hastings, o Allyson Felix son mujeres que demuestran que se puede continuar una carrera después y/o a pesar de la maternidad. Que no es fácil, porque en una sociedad patriarcal siempre habrán obstáculos que vencer. Que no es obligatorio, porque ser madre es una opción y no algo a lo que las mujeres estemos obligadas. Pero que el mundo está cambiando y es -o mejor dicho debe-, ser posible.

Lois es una conocida reportera que fue capaz de desempeñar tareas típicamente masculinas en una época en la que las mujeres aún estaban limitadas a la esfera doméstica y totalmente apartadas de la esfera pública. Y si bien se trata obviamente de un pseudónimo utilizado por alguien que no desea ser reconocido/a, en Correo estamos orgullosos de sus colaboraciones.