El sexo, el deseo y el amor cuando no podíamos besarnos

Gerardo Betancourt

El Covid19 ha venido no sólo a cambiar nuestras costumbres diarias, con respecto al trabajo, horarios, y las rutinas de cada día. Quienes viven en pareja o con sus familias, muy rápido dedujeron que tendrían que hacer un frente común, en una especie de contrato colectivo. Si vivimos con nuestra pareja, no sólo tenemos el trato diario, sino también el trato íntimo, el lenguaje humano del deseo sexual y el romanticismo. Y con los hijos, nuestro ADN hispano nos predispone a una cantidad y calidad de contacto humano, que no es frecuente en países que no forman parte de nuestra herencia cultural, la latinidad. Nos encanta tocarnos, abrazarnos y besarnos. Ningún padre o madre se priva de mostrar su amor por sus seres queridos. Así somos, aún durante esta nueva epidemia.

Habremos de encontrar nuevas formas de conectarnos con los que queremos y también con los que consideramos cercanos aunque no vivan en nuestro domicilio. Esto se asemeja a emigrar de nuevo, a un espacio más pequeño, donde vive cada uno. Se han quedado fuera compañeros de trabajo, amigos y vecinos.

Hemos desarrollado “raras” formas de mirar, o evadir miradas, y uno siente que tiene que evitar cualquier contacto con el exterior. Es todo un viaje de navegación, con mucha planificación y también con decisiones tomadas en el camino, al instante. Ahora bien, ¿como manejarán esto los solteros, la gente que vive sola. Pasaremos sin amor 30, 60 o mas días. ¿Como cambiarán nuestras formas de relacionarnos? ¿Cómo se puede vive sin tocar, y ser tocado? Casi nada de la conversación mediática se ha hecho eco del teorema de la necesidad humana de cariño, intimidad y sexo.

Yo, como educador comunitario para Salud Sexual, estoy acostumbrado a preguntas frecuentes, que por lo general están relacionadas a la infección o prevención del VIH, y a las demás infecciones de transmisión sexual.

Pero la Covid-19, ha traído un nuevo reto a mi carrera, que es el cómo comunicar que a las formas de protección habituales y seguras para el caso de infecciones de transmisión sexual, o VIH, ahora hay que sumar otras.

Formas de protección habituales para VIH y enfermedades de transmsión sexual

Contamos con la barrera física de protección: el condón, y contamos con los retrovirales (medicamentos que salvan la vida de quienes viven con VIH ).

Contamos además con una nueva forma de prevención, la Pre-Exposure Prophylaxis. La PrPE permite prevenir la infección de VIH tomando una pastilla diaria, y muchas personas han decidido que ésta sea su forma de prevención.

¿Y qué decir del novedoso U=U (Undetectable = Unstransmittable)?, en Español, I=I (Indetectable en la sangre = Intrasmisible). Con este nuevo modelo se ha confirmado científicamente que aquellos que viven con VIH pero han mantenido su nivel de carga viral (la que está presente en nuestros fluidos como la sangre o el semen) controlada y no detectable a través de los tests de VIH, no trasmiten la infección.

El desafío Covid-19

Al parecer quienes viven con VIH pero tienen acceso a sus medicamentos retrovirales, no están en mayor riesgo de contraer el coronavirus, y esto es una buena noticia.

En el mundo del VIH hemos avanzado muchísimo, no solo en conocimiento científico, sino también en la disminución de estigma, y en el avance de comunidades marginales LGTBQ, y otras, que han peleado por los derechos sexuales de todos.

No importa si no entendemos las preferencias de los demás, lo que importa es que respetamos el derecho a amar, a querer, y a emocionarnos con quien sea, sin ser jugados.

¿Pero que hacer ahora con el Covid19? Usted habrá escuchado sobre aplicaciones de celular a través de las cuales la gente se conecta para salir, concertar encuentros (dating), o para tener sexo, como GRINDER, SCRUFF o TINDER. Hoy son precisamente estos sitios los que están aconsejando que la gente se abstenga de contactar extraños, e inclusive promueven la masturbación como un medio para lidiar con las necesidades de satisfación sexual durante el tiempo que la pandemia esté presente.

Las historias que vendrán al finalizar esta eventualidad inédita serán interesantes y, sin duda, habrá novelas, películas, historias e investigaciones acerca de estos días extraños. Cuando vivimos a dos metros de distancia. Cuando no podíamos besarnos.

Cualquier duda o comentario por favor contáctenme.

Gerardo Betancourt
Communities Without Borders (CWB).
Candidato a Doctor en Filosofía de la Facultad de Trabajo Social en la Universidad de Toronto

gbetnacourt@spanishservices.org