CASO DE SAMMY YATIN: Cuando no
hay un responsable la culpa es de todos

 MONICA PERCIVALE*

 

Fuerza excesiva, decisión errónea, simplemente una muerte innecesaria. Aunque la muerte de Sammy Yatin fue injusta, la pregunta que surge es cómo pudo haber sido evitada y sobretodo quién es el responsable.

 

Sammy Yatim
Sammy Yatim

El 27 de Julio del 2013 Sammy Yatim murió victima de múltiples impactos de bala, no en un enfrentamiento de pandillas, ni tampoco mientras cometía un asalto; la policía lo acribilló en un tranvía vacío.

Cierto es que Sammy Yatin había expuesto sus partes íntimas en el streetcar, que tenía un cuchillo y que con el había amenazado a varios de los pasajeros que luego desalojaron el trolley.

Cierto es que Sammy Yatin tenía tan sólo 18 años y una historia de buen estudiante con los problemas típicos de la adolescencia.

No menos cierto es que el oficial James Forcillo y su compañero fueron los primeros en llegar a la escena y que solicitaron la presencia de un Sargento de División, el único autorizado por la Policía de Toronto a llevar una pistola taser – cabe agregar que normalmente hay dos Sargentos de División por turno, y esa noche solamente uno para la Seccional 14 que cubre siete áreas-.

 

La escena que todos hemos visto en el video captado por el celular de una transeúnte, parece ser clara y determinar sin dudas la culpabilidad del agente que dispara desde la acera nueve veces a un adolescente con un cuchillo que esta dentro de un vehículo de transporte.

Que pensamos que pudo haber sido controlado, mantenido dentro del vehiculo hasta que el Sargento llegara, que era una batalla desigual un cuchillo frente a las pistolas de decenas de policías.

Fuerza excesiva, decisión errónea, simplemente una muerte innecesaria. Aunque sin dudas que la muerte de Sammy Yatin fue injusta, la pregunta que surge es cómo pudo haber sido evitada y sobretodo quién es el responsable.

La Policía de Toronto cuenta con la asistencia de una unidad de intervención y manejo de crisis formada por enfermeras con entrenamiento en problemas de salud mental y policías, pero dicho grupo no funciona hasta después de las 11 PM.

El oficial Forcillo fue entrenado para desenfundar su arma solo si está dispuesto a disparar, para evitar que un sujeto empuñando un arma letal – un cuchillo califica como tal- no se le acerque a menos de seis metros, para así tener la posibilidad de reaccionar frente a un ataque.

Mientras que el 99% de los arrestos efectuados en Toronto suceden sin complicaciones, alcanza con el error en un procedimiento para que se pierda una vida, y se destrocen muchas.

Faltan oficiales veteranos en las patrullas. Al igual que Forcillo, la mayoría de los policías en la calle poseen menos de 10 años de experiencia. En una profesión cada vez mas estresante y peligrosa, las recompensas no son lo suficientemente buenas para motivar a los oficiales a permanecer en patrulla y un gran numero opta por fuerzas especiales, entrenamientos o trabajos de escritorio.

Hasta que no se adopten cambios en el entrenamiento y formación de los oficiales, los mismos deberán seguir teniendo que efectuar evaluaciones de situaciones de sumo riesgo en un abrir y cerrar de ojos, en las peores de la circunstancias, sabiendo que la opción esta entre su vida, y la del atacante.

Hasta que el oficial a quien se le confía la toma de esa decisión no reciba el entrenamiento, y las herramientas necesarias para realizar fielmente dicha tarea más Sammy Yatin seguirán muriendo injustamente y tan injustamente más oficiales se enfrentarán a un juicio criminal.

La naturaleza humana acarrea la necesidad de encontrarle un responsable a las desgracias, en este caso la culpa es de todos, los que avalan el tipo de entrenamiento de los oficiales, los que regulan los horarios de los equipos de apoyo, y las reglas sin sentido de que los policías puedan manejar una pistola pero no un taser.

Finalmente, es responsabilidad de la sociedad que mira asombrada y molesta por la décima de segundo que dura la noticia y luego vuelve impávida a su rutina.

 

*Periodista y trabajadora social uruguaya radicada en Toronto.