Las tristes secuelas de las sobredosis de drogas en Toronto

A la nefasta secuela que ocasiona la Covid-19 a las comunidades del área de Toronto, se suma ahora el impacto más reciente del consumo de drogas, un verdadero récord letal que constituye una fuerte señal de alarma para todos.

A finales de enero el Departamento de Salud Pública de la ciudad informó sobre 34 llamadas fatales por presuntas sobredosis de opioides atendidas por los Servicios Paramédicos de la urbe en diciembre de 2020, monto que representa la peor pérdida de vidas por esa causa registrada en un solo un mes desde que comenzó el registro de estos datos en 2017.

Además, entre el 1 y el 26 de enero de 2021, los datos preliminares indican que hubo 30 llamadas fatales a los paramédicos por sospechas de sobredosis de opioides.

En general, dichos pedidos de asistencia a los paramédicos por presuntas sobredosis de opioides fueron un 90 por ciento más altas en 2020 que en 2019, ya que la crisis de intoxicación con esas sustancias se intensificó durante la pandemia de Covid-19.

La Oficina del Jefe Forense de Ontario confirmó 341 muertes por alto consumo de opioides en Toronto del 1 de enero al 30 de septiembre de 2020. Estos datos para todas las muertes relacionadas con las drogas, incluidos los opioides, muestran que hubo 823 decesos en Toronto en 2020, que es un 67 por ciento más alto que las 494 reportados en 2019.

Las autoridades sanitarias trabajan para implementar un Plan de Acción de Sobredosis en Toronto, para lo cual cuentan con organizaciones comunitarias que ayudan a abordar los problemas relacionados con la crisis de intoxicación con dichos medicamentos y con la pandemia de Covid-19.

Funcionarios del gobierno citadino insisten en que es necesaria la acción conjunta a todos los niveles para responder de manera eficaz a esta crisis,  salvar vidas y mejorar la salud y el bienestar de las personas que consumen drogas y quienes las cuidan.

Sobre este tema, Joe Cressy, presidente de la Junta de Salud de Toronto, dijo que este trágico historial demuestra aún más lo que ya sabemos: que la pandemia de Covid-19 agravó la ya mortal crisis de sobredosis en Toronto.

Pero otras secuelas psicosociales de la pandemia ya se comenzaron a sentir en Canadá, al igual que en otras naciones y en ese sentido, informes de los últimos días revelaron el ingreso en el hospital Children’s Aid en Ottawa, de una veintena de bebés con lesiones graves en la cabeza con fracturas y traumatismos.

Fuentes médicas señalan que estos signos de maltratos se evidencian en particular desde septiembre pasado, en comparación con ocho bebés que se atendieron en el mismo período de 2019, una tendencia que los especialistas califican de inquietante, que también se ha observado en otras partes del país durante esta nueva y mortal ola de la Covid-19 y a la vez constituye un fenómeno sin precedentes en las últimas dos décadas.

Directivos médicos de la capital del país señalan que la tendencia apunta a un estrés sin precedentes que los padres de bebés pequeños durante la pandemia, ya que no han podido contar con el apoyo de amigos y abuelos para el cuidado de sus hijos. Otros, dijo, están sintiendo la tensión de la pérdida de empleos o el agotamiento, que también son factores de riesgo de abuso infantil.

Esta situación levantó las alarmas de las autoridades de salud y de organizaciones que velan por los derechos de los menores.

A la vez sirve de advertencia a las comunidades hispanas para que estén alertas en este sentido y mantengan a toda costa la serenidad y la tranquilidad frente a esta situación difícil, que al parecer se prolongará en el futuro cercano.