La Final por el Desempate

Por JORGE LIPOVETZKY

Cuando CORREO me pidió que escriba una nota sobre la Selección Argentina antes del comienzo del Mundial, yo decía en ese entonces que para Argentina ser “Campeones Morales” ya no era suficiente y que el desafío más grande que tenía Sabella era lograr el equilibrio en un equipo que a priori era temible en ataque y dejaba muchas dudas en defensa.

Este domingo en el Maracaná, este equipo plagado de estrellas, el de promedio más alto de edad en el torneo, tendrá la oportunidad de levantar una vez más el preciado trofeo…y para deleite de sus fanáticos en la casa del más acérrimo rival que tiene en el Continente.

Por el otro lado, está la pulida, más descansada maquinaria alemana, que demolió al local en una semifinal tan memorable como catastrófica para el “scratch brasilero”, tal como la llamo su entrendaor Felipao Scolari después de finalizado el match.

El domingo jugarán su tercera final estas dos potencias futbolísticas, se encuentran en esta instancia luego de que, como recordarán muchos, en Mexico, los albicelestes ganaran 3-2 de la mano del formidable Diego Maradona y en el 90 en Italia, los teutones dirigidos por el legendario Franz Beckenbauer se impusieron por 1 a 0 por un penal otorgado al final del tiempo reglamentario.

En las casas de apuestas y después de la increíble semifinal que jugaron, los alemanes son favoritos, pero sabemos que los partido hay que jugarlos y la paradoja de todo esto, es que el equipo de Sabella, viene jugando en estos últimos partidos con una base defensiva sólida y un ataque desdibujado, justamente por el planteo táctico utilizado por el entrenador, Alemania por su parte no creo que cambie su estilo, solo que seguramente intentara ponerle un candado a Messi, como lo han hecho todos los rivales que le ha tocado enfrentar hasta este momento.

El 13 de Julio cuando la tarde este muriendo, con ella estará muriendo el sueño de unos y estará naciendo el sol de un triunfador que festejará su logro.

Ojalá sea un partido digno, y que gane quien gane no se vea empañada por ninguna acción irresponsable de quienes no tienen otro interés que el de arruinar “La Fiesta de Todos”, como alguna vez se la llamó.