En un día como cualquiera:“Es la economía
(capitalista), estúpido”, dijo Bill Clinton

EMMANUEL ROZENTAL*

Manuel Rozental
Manuel Rozental

La “Cumbre Humanitaria Mundial” tiene lugar en Estambul, Turquía, desde hoy mayo 23 y hasta mañana 24 de mayo. Como siempre, desde el nombre que tiene este evento, hasta los temas que va a tratar, esterilizan y distancian una realidad que, de esta manera, no nos toca o se la ve a distancia.

Los temas son “Crisis Humanitaria” y “Desastres Naturales”. La primera se refiere en realidad a una guerra total, de dimensiones catastróficas y la segunda al ecocidio en curso como efecto directo del modelo de acumulación capitalista. En síntesis y con toda la evidencia a la vista, el sistema que nos engloba desde hace más de 500 años, en permanente expansión, es una guerra total contra el planeta y contra la vida toda, no sólo, pero también contra la humanidad. No puede evitarlo. Su necesidad de acumular y concentrar ganancias hace que esto sea su hacer y la consecuencia inevitable. Lo terrible es que mientras esto sucede, asumamos que es un tema con diversas opiniones y puntos de vista. Sin eufemismo ni máscaras hablan los datos de la ONU según los resume Kamal Baher para “Other News”.

“La vida de millones de personas, de Libia a Palestina y de Yemen a Siria e Iraq, quedaron destruidas por la violencia”. Además dice: La ONU informó que actualmente “hay más personas desplazadas por conflictos que en cualquier otro momento desde 1945”. Los datos no dejan lugar a dudas. Hay 60 millones de personas desplazadas, ya sea dentro o fuera de sus países, en todo el mundo”. Una de cada tres personas expulsadas de su territorio hoy en día, provienen del Medio Oriente. Las vidas de 400 millones de personas está en riesgo ahora mismo(solamente en el Medio Oriente).

“Cuando está por darse un ataque masivo” dice un colega médico que trabaja en el Medio Oriente, “destruyen primero centros de salud y hospitales y asesinan personal de salud”. La gente sabe que viene la ocupación militar cuando esto sucede. “5 hospitales fueron bombardeados en un solo día”. “Donde quiera que hay una Cruz Roja, símbolo universal de un puesto de salud, caen las bombas”. A diario corren peligro quienes quieren, por lo menos, atender a mutilados y víctimas.

Hoy mismo, es un día como cualquiera en muchos lugares. La implementación de las reformas constitucionales que desmantelan servicios, derechos y libertades en México y simultáneamente en todas las Américas, es precedida por la ocupación militar de ciudades y campos y la presencia de Gendarmerías y fuerzas represivas. Los maestros que se movilizan por la educación en México, Colombia y más allá, serán recibidos a golpes, gases, bala. La desaparición, feminicidio, tortura, masacres, asesinatos, se extiende. Millones despojados, migran. Los gobiernos legítimos son derrocados y se promueve el despojo total, el autoritarismo fascista y las guerras civiles, como la que se anuncia con la amenaza golpista en Venezuela y que seguramente se extenderá por el Continente.

Ahora mismo, mientras hacemos como siempre, lo de siempre: Mientras la ONU y la industria de la ayuda humanitaria movilizan recursos. Mientras el Capital resuelve su crisis eliminando excedentes y apropiándose de recursos vitales. Ahora mismo, se ha iniciado la Cuarta Guerra Mundial Total contra la humanidad. Ya hay más gente que nunca antes, a riesgo de morir por esta guerra que reactiva al capitalismo de su estancamiento, como lo lograran con las dos guerras mundiales previas.

Sólo que además de estarnos reclutando para matarnos, nos convencen de que no pasa nada o de que este es un problema ajeno que necesita “ayuda humanitaria” por parte de expertos y no lo que de veras hace falta: consciencia, organización y resistencia arraigada a territorios con autonomía. Si humanidad es con-movernos, ésta es la hora definitiva.

* Médico, investigador, activista social de derechos humanos, colombiano radicado en Puebla, México.

* 2016-05-20