Uno de cada dos padres canadienses dice estar listos para vacunar a sus niños

Tal y como ya ha ocurrido en varias naciones del orbe, la autoridades de salud se preparan para dar el siguiente gran paso en la inmunización contra la COVID-19 y dirigir sus esfuerzo a un sector poblacional extremadamente sensible: los niños.

Aunque los mayores de 12 años ya se contemplan en los estudios de inmunización, los pequeños de 5 a 11 años se presentan como un grupo delicado para varios países, sin embargo según un texto publicado por el Angus Reid Institute, uno de cada dos padres canadienses manifiestan que están listos para vacunar a sus hijos.

Pero mientras que la mitad de los padres afirman que planean vacunar a sus hijos en edad de escuela primaria tan pronto como tengan una vacuna, casi una cuarta parte, un 23 por ciento de los encuestados, dice que no lo hará.

 Las respuestas se producen en medio de especulaciones de que los niños de 5 a 11 años pronto serán elegibles para la inoculación de COVID-19 ya que el gigante farmacéutico Pfizer presentó recientemente datos que sugieren que su vacuna es segura para ese grupo de edad.

En el caso de Canadá, a medida que aumentan los casos de COVID-19 en las escuelas, algunas jurisdicciones ya han comenzado a planificar también su aprobación. Tal es el caso de Columbia Británica que permite a los padres registrar a los niños para su primera vacuna en caso de que se otorgue dicha aprobación en un futuro cercano.

Al igual que con las tasas de vacunación para la población adulta, los datos divulgados arrojan que las divisiones regionales son evidentes. Si bien aproximadamente el 15 por ciento de las personas con niños de entre 5 y 11 años que viven en Columbia Británica, Ontario y el Atlántico canadiense no vacunarían a sus hijos, el número se duplica en regiones como Alberta, Saskatchewan y Quebec, acercándose a un 30 por ciento.