La etnia y la cultura afectan tasa de
supervivencia del cáncer

También hay variantes dependiendo de si se es casado o no.

La etnia y la cultura de cada persona tienen un impacto directo sobre la tasa de supervivencia en casos de cáncer entre las distintas comunidades de EE.UU., según un estudio publicado esta semana por la revista “Cancer”.

El estudio parte de la premisa ya establecida en investigaciones anteriores de que los pacientes con cáncer casados presentan una tasa de supervivencia superior a la de los solteros, y a partir de aquí va más allá para ver cómo afectan también la etnia y la cultura, teniendo en cuenta parámetros como el lugar de nacimiento.

La doctora María Elena Martínez de la Universidad de California en San Diego y autora principal del estudio determinó que, por ejemplo, los hombre blancos no latinos son los que presentan mayor brecha entre casados y solteros, ya que los solteros tienen una tasa de mortalidad 24 veces superior a la de los casados.

Entre las mujeres blancas no latinas, la diferencia es de un 17 % de más posibilidades de mortalidad para las solteras, mientras que en el caso de las mujeres asiáticas, la mortalidad en casos de cáncer entre las no casadas es un 6 % superior a la de las que viven en matrimonio.

“Los resultados sugieren que como más te integras en la cultura estadounidense, mayor impacto tiene ello sobre la supervivencia del cáncer. Los blancos no latinos no tienen la misma red social que otras culturas con mayores lazos familiares y de amistad fuera del matrimonio”, indicó Martínez.

Según la doctora, los médicos deberían preguntar a sus pacientes no casados si hay alguien en su entorno social que esté dispuesto para ayudarles física y emocionalmente durante el tratamiento, e insistió en que debería prestarse mayor atención a los efectos adversos para la salud de no estar casado.

Por lo general, los pacientes solteros nacidos fuera de EE.UU. -y, por tanto, pertenecientes a otras culturas- presentaban unas tasas de supervivencia frente al cáncer superiores a las de los nacidos en territorio estadounidense.

El estudio también halló una gran diferencia entre los pacientes de etnia hispana o asiática nacidos en EE.UU. con respecto a los de la misma etnia nacidos fuera del país.