Hablamos sobre aluCine con su directora, Sinara Perdomo

AluCine está dándole los toques finales a un festival que lleva meses de preparación y coordinación y que ha venido creciendo tanto en audiencia como en el volumen de material que se presenta al público, lo que a su vez implica muchísimas horas de análisis y selección.
En medio de todo el ajetreo de ultimar detalles y solucionar imprevistos, la Directora del Festival, Sinara Perdomo, se hizo algunos minutos para respondernos algunas interrogantes referidas a cómo un Festival vanguardista ha logrado sobrevivir y ser exitoso en nuestro medio.

Pregunta: La “transgresión de las fronteras estéticas” y la “superación de las ideas estereotipadas que existen acerca de lo latinoamericano” que aluCine plantea, podrían entrar en contradicción con los enfoques más tradicionales presentes en nuestra propia comunidad, en la que conceptos como “herencia”, “identidad” y “cultura” parecen agotarse en la repetición de lo que se añora y limitarse a lo folclórico, lo “sexy”, o lo culinario.
Teniendo en cuenta esa posibilidad y asumiendo que aunque los estereotipos tienen mucho que ver con la forma en la que los otros nos ven, se nutren también del modo en que nos vemos nosotros mismos.
¿Cómo han vivido ustedes a lo largo de estos 19 años ese desajuste entre la transgresión que plantean y lo conformista del entorno? Y sobre todo, ¿cómo han conseguido permanecer y ser exitosos con un planteo que se sale de la norma?

Respuesta: aluCine se ha caracterizado por ofrecer una propuesta vanguardista en su programación. No solo por la exhibición de films experimentales sino por el predominio del cine de autor, es decir cine independiente que se caracteriza por tomar riesgos y desafiar las convenciones estéticas y narrativas de los films convencionales.

Esto nos ha llevado a desarrollar de modo constante con el público una relación que podríamos comparar con la docencia. Por eso ofrecemos una introducción a cada programa para que la gente se interiorice con las propuestas y comprenda que el cine no es solo al estilo Hollywood.

Se trata de una labor que, dado lo conservadora que es la sociedad Latina, no finaliza nunca y está en contiuo desarrollo.

El reto comienza hace 10 años cuando la directora Sinara Rozo se plantea la necesidad de diversificar nuestra audiencia y salirnos un poco del modelo experimental.

Es así como se incorporan largometrajes, documentales y el programa infantil para atraer una audiencia mas diversa, films con una estética impecable e innovadores tanto en la manera de contar la historia como de presentarla. Films que se salen del mainstream y nos sorprenden por su originalidad.

Pregunta: ¿Cuáles serían, a tu juicio, las principales similitudes y las principales diferencias (en el caso de que las haya) entre el cine de cortometraje que realizan los/las jóvenes creadores/creadoras en Latinoamérica y el que realizan jóvenes canadienses de origen latinoamericano?

El cine de cortometraje de los jóvenes canadienses tiene una tendencia muy marcada a hablar de la experiencia de la inmigración, la nostalgia, la identidad; los directores mas maduros se han dedicado ha realizar muchos cortos experimentales.

Los jóvenes Latinos, en cambio, aportan una mirada y un tinte mas políticos, reflejando las realidades del sur aunque también hay una corriente nueva de cine experimental en Latinomerica que viene con fuerza.