MOTIVACION: Camino a mantener la resolución de año nuevo

New Year's ResolutionsMONICA PERCIVALE*

En  columna anterior hicimos referencia a las razones científicas por las cuales las famosas resoluciones de año nuevo están destinadas a fracasar.
Como persona que piensa que lo que creemos es lo que logramos, voy a compartir unos consejos para asegurarnos que esas decisiones que tomamos el 31 de diciembre tengan un resultado positivo cuando 365 días después, alcemos nuevamente las copas para recibir el nuevo año y con el renovemos nuestras resoluciones.
Teniendo en cuenta las razones científicas que ya explicamos, comprometernos a una lista de resoluciones, es el mapa más claro hacia el  fracaso.  Lo mejor es analizar detenidamente en un plazo de varios días, todas los aspectos de nuestra vida que deseamos cambiar y elegir aquella que nos resulte más importante.  Una vez que tomamos la decisión, lo aconsejable es olvidarse de la lista, y mantenerse en la meta que nos fijamos, de lo contrario nos sorprenderemos en los brazos de un pastel de chocolate cada vez que naturalmente no mantengamos nuestras resoluciones.
El segundo paso es analizar la resolución que elegimos y desmenuzarla en pequeñas partes, si nuestro propósito es ir al gimnasio todos los días, es bueno comenzar con la meta de ir dos o tres veces por semana. El suceso en establecer nuevos hábitos depende de su tamaño.  Los pequeños sucesos son la mejor motivación no solo para continuar en el camino del éxito sino para incrementar nuestras metas.
Una herramienta fundamental en el proceso de alcanzar el éxito con las resoluciones de año nuevo es mantener la responsabilidad.  Dicho más simple, compartir nuestra resolución con familia y amigos nos motiva a mantenerla. Recibir los comentarios de aquellas personas importantes en nuestra vida son un elemento de motivación.  Una alternativa que no es para nada excluyente de la anterior es la de escribir los avances y también los retrocesos en el proceso de alcanzar nuestra meta, esta es un arma muy poderosa para analizar nuestras estrategias y desechar las que no resultan productivas.  A esto podemos agregarle que escribir sobre nuestros logros tiene un efecto positivo en nuestra sensación de satisfacción personal.
En todo momento debemos mantener presente que nuestro cerebro necesita entrenamiento en este proceso de modificar nuestro comportamiento en aras de alcanzar nuestras resoluciones. Nuestra fuerza de voluntad no es hereditaria sino aprendida y por ende puede ser incrementada.
Como en las fiestas, lo mejor para el final, lo mas importante es aspirar al progreso y no a la perfección, simplemente porque el primero es posible y el segundo totalmente inalcanzable.
Mantener el foco en el proceso y recompensarnos por los pequeños grandes triunfos que van sucediendo en el camino es la forma más segura de alcanzar el éxito.
Buena Suerte!