Oscar Vigil, el rostro oculto tras las grandes celebraciones de la comunidad hispana en Canadá

Para nadie ha pasado desapercibido que en octubre de cada año se realiza el desfile latino más grande y más importante de Canadá en las principales calles de Toronto: Bloor St y Yonge St, y el cual termina en un apoteósico festival en Yonge and Dundas Square, la principal plaza de la ciudad.

También todo mundo ha oído hablar o ha ido a la Feria Latina que se realiza todos los años al inicio del verano en Wychwood Barns and Park, en la zona de las calles Christie y St Clair, la cual es una verdadera feria de pueblo latinoamericano que reúne a cerca de un centenar de artesanos con sus productos, a medio centenar de artistas y a otro grupo similar de vendedores de comida y antojos de nuestra cultura, quienes traen a la comunidad las tradiciones de nuestros pueblos.

Igual está en la mente de toda la comunidad el Festival de Cine Latinoamericano de Toronto (LATAFF), la Escuela de Educación Cívica (School4Civic) y un sinfín de programas y eventos que en los últimos años han estado promoviendo y enriqueciendo el aporte que los latinoamericanos brindan a la sociedad canadiense.

Detrás de toda esta riqueza cultural hispana en Canadá está el Concejo Canadiense para la Herencia Hispana (Hispanic Canadian Heritage Council, HCHC), y al frente de esta organización, liderando todos los procesos, se encuentra Oscar Vigil, un periodista que sin lugar a duda ha marcado una nueva dinámica cultural en nuestra comunidad aquí en Canadá.

Oscar Vigil es un periodista latinoamericano que lleva más de 30 años trabajando en diferentes medios de comunicación de América Latina y Canadá. Llegó como refugiado político a Canadá en 2001 junto con su esposa y sus tres hijos, y actualmente es el Director Ejecutivo del Consejo de la Herencia Hispana Canadiense (HCHC), una organización sin fines de lucro creada con el propósito de destacar y promover la contribución de la cultura hispana/latinoamericana al tejido evolutivo de la Herencia Canadiense.

Oscar también es el Director General de Revista Debate, un proyecto periodístico multimedia publicado principalmente en español y que inició en el año 2008 como una revista impresa y luego se convirtió en un medio de comunicación digital.

Oscar es, sin duda, uno de los periodistas más reconocidos de la comunidad hispano / latina en Canadá. Incisivo, sarcástico, polémico, pero también lúcido y de seductora lectura, ha escrito sobre los temas más escabrosos acontecidos en las últimas décadas.

Sin embargo, durante los últimos años ha pasado de estar detrás de la cámara a convertirse en sujeto de las noticias, gracias a su papel en la promoción del Mes de la Herencia Hispano / Latina en Toronto, en Ontario y a nivel de todo Canadá.

Cuenta que su primer contacto con el periodismo fue en el año 1988 en Diario CoLatino de El Salvador, donde comenzó a asistir a las cumbres de presidentes, a los diálogos de paz, a entrevistar comandantes guerrilleros y generales de las Fuerzas Armadas. A darle cobertura a todo el conflicto bélico salvadoreño.

“La guerra fue la escuela en la que aprendí a hacer periodismo, bastante crítico para la época, y muy difícil, porque estás trabajando en medio de un conflicto armado”, explica, agregando que fue corresponsal para diversas publicaciones extranjeras y que al terminar el conflicto bélico trabajó en diferentes medios tanto en México como en Ecuador, y en su natal El Salvador, donde terminó teniendo una estación de radio.

“Los azares de la vida me obligaron a salir de El Salvador y llegué a Canadá con mi esposa y mis tres hijos a finales de noviembre del 2001 como refugiado político. Venimos sin conocer a nadie, sólo con un par de números de teléfonos”, cuenta.

En marzo del año siguiente, Oscar Vigil estaba trabajando ya en el periódico Correo Canadiense. Comenzó por horas, después a tiempo completo, hasta llegar a ser el subjefe de redacción. Luego fundó su propio semanario, “Pagina 1”, trabajó en radio, en otros periódicos, hizo incursiones en la media canadiense y laboró también en organizaciones comunitarias.

En el año 2014 fundó el Consejo Canadiense para la Herencia Hispana (HCHC). “Lo fundamos con varias organizaciones, entre ellas el Centro para Gente de Habla Hispana, el Consejo de Desarrollo Hispano, la Cámara de Comercio Hispana de Toronto, el Congreso Hispano Canadiense, la Fundación Las Flores y el entonces concejal César Palacio”, agregó.

Al hablar de las dificultades que enfrentó como inmigrante al llegar a este país dice que, en su experiencia propia, “más allá del idioma, la barrera más importante fue el proceso mismo de asentamiento en esta sociedad. Porque cuando apenas tenía tres meses de haber llegado al país y empecé a trabajar en medios impresos, en uno de mis primeros días en la posición, el director del periódico me llamó por un error que yo había cometido al asumir que el parlamentario provincial Rosario Marchese, por su nombre y a quien en ese momento yo no conocía, era una mujer”.

Como Director Ejecutivo del HCHC Oscar Vigil ha buscado la aprobación de legislaciones en ciudades como Toronto, Montreal y Ottawa, en Ontario, y a nivel federal, para la declaración de Octubre como Mes de la Herencia Hispano / Latinoamericana.

Pero no todo ha sido fácil. Dice que uno de los retos que hay al interior de la comunidad es la diversidad. “Eso implica que hay diferentes intereses, diferentes posiciones. Y, por tanto, tratar de aunar a las diferentes organizaciones o personas no es una tarea fácil. Ha habido líos, ha habido problemas, ha habido de todo. Pero, lo que yo siempre digo es que aquí, si bien hay un millón de cosas en las que no estamos de acuerdo, también hay más de alguna en la que sí estamos de acuerdo, por lo que debemos enfocarnos en esa en la que sí estamos de acuerdo y trabajar juntos”. Y precisa que “una de las cosas en las que sí estamos de acuerdo es en la celebración de nuestra cultura, de nuestras raíces, en el rescate de nuestra identidad, cada uno identificándose como quiere”.

No obstante, hay quienes consideran que estas celebraciones no pasan de ser una especie de ‘happy hours’, “y pueden tener razón, pero por algo se comienza. Además, cuando yo vine en el 2001, veía que a la comunidad no nos abrían las puertas de la Alcaldía, de Queen’s Park, de Parliament Hill. Ahora nos las abren y vienen los ministros a hablar con nosotros”.

Oscar Vigil es optimista al decir que “vamos avanzando. Pero el asunto no es decir que ya logramos lo que queríamos, porque lo que ya tenemos no es el punto de llegada. No. Es un punto de partida, hay muchísimo más por hacer y está claro que podemos hacerlo, porque tenemos una comunidad grande, vibrante, con mucho poder social, político, económico. Lo que nos hace falta es seguir trabajando juntos para lograrlo”.

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