Fuentes y el “boom” de la Literatura Latinoamericana

SUSANA VENTURA

El 11 de noviembre el escritor mexicano Carlos Fuentes cumpliría 86 años. Nacido en 1.928, en Panamá, debido a que su padre era diplomático, falleció en Ciudad de México en mayo de 2.012.
Destacado escritor, también un eximio conferenciante, profesor de universidades, interlocutor de jefes de Estado, intelectuales y empresarios, viajero incansable, políglota y, además, el auténtico capitán de la escuadra de los escritores del llamado boom de la literatura latinoamericana.
La revolución cubana de 1.959 dirigió la mirada del mundo sobre Latinoamérica y a la internacionalización de las ideas que representaba. Al mismo tiempo, escritores jóvenes latinoamericanos, algunos radicados en Europa, pero comprometidos ideológica y políticamente con esta revolución, al menos en sus inicios, pero también apasionados por la calidad literaria, despertaron el interés de la agente literaria Carmen Belcells de la editorial Seix Barral en Barcelona con prestigio en el mundo europeo. Esta editorial comenzó a publicar las novelas de estos escritores en consonancia las más importantes de Latinoamérica. “El llamado “Boom” fue el descubrimiento y la admiración por la narrativa, de la literatura por los propios latinoamericanos y el resto del mundo” dijo el escritor Mario Vargas Llosa al recibir el premio a la Creación Literaria Carlos Fuentes en 2.010.
Según algunos estudiosos el boom comienza en 1.962, cuando el mencionado Vargas Llosas ganó el Premio Biblioteca Breve con su novela “La ciudad y los Perros”. Otros lo ubican antes, inclusive en los movimientos vanguardistas de 1.920. Lo cierto es que los escritores de este movimiento consideraron que no dependían de ningún modelo y que se sentían admiradores de Proust, Joyce, Mann, Sartre, Faulkner y en general rechazaban a los escritores que tomaron los temas indigenistas, criollistas y mundonovistas.

Sin embargo, según Carlos Fuentes afirmó “el llamado boom, fue en realidad el resultado de una literatura que tiene por lo menos cuatro siglos de existencia y que sintió una urgencia definitiva en un momento de nuestra historia de actualizar y darle orden a muchas lecciones del pasado” La función de Carlos Fuentes en este grupo conformado especialmente por él mismo, Vargas Llosa, Gabriel García Márquez y Julio Cortázar, fue la de abrir las puertas de este mundo europeo al cual él estaba conectado por su afán viajero, sus contactos con el mundo editorial, su generosidad para promocionar a estos y otros escritores fuera de América Latina. Según Gonzalo Celorio, escritor y secretario de la Academia de la Lengua de México, Fuentes fue “un intelectual ecuménico, un poco como un renacentista del Siglo XX”. Vargas Llosa también apunta: “Creo que si hay un escritor latinoamericano que fue un escritor universal, un ciudadano del mundo en todos los sentidos de la palabra, fue Carlos Fuentes”.
El 1 de mayo de 2.012, Carlos Fuentes dio una conferencia en la Feria del Libro de Buenos Aires. Allí,  quizá por última vez ante el público que lo ovacionó de pie habló de sus dos grandes pasiones: la literatura y la política.