Mente y cuerpo listos para el invierno

Estamos en la época del año en que empezamos a extrañar el calor del verano y nos comenzamos a preocupar porque en los próximos meses el frío y la nieve nos harán la inaplazable visita. Debemos estar preparados, y no hablo sólo de preparar el auto –con sus llantas adecuadas, el anticorrosivo, y una revisión mecánica-; o la casa – que los techos y alrededores estén libres de basura y que el sistema de calefacción funcione bien-.
Creo que es aún más importante prepararnos nosotros mismos, de manera física y mental.
En la parte física, es conveniente tratar de seguir con nuestra rutina de actividades diarias.  Si hacemos ejercicio regular, seguirlo haciendo, con la ropa adecuada -por supuesto!.
También es importante ir aclimatando nuestro cuerpo para que haga la transición del clima templado al más frío. Para esto debemos hacer los cambios necesarios de una forma lenta y paulatina.  Por ejemplo,  es bueno abrir las ventanas de la casa de vez en cuando para que nuestro cuerpo esté en contacto con el exterior (salvo en los días de frío extremo).  Igualmente hay que intentar salir diariamente para no estar sólo acostumbrados al calor de la casa.  En la ducha debemos tener cuidado de no poner el agua demasiado caliente, ya que ésta aunque nos parezca placentera en el momento, nos deteriora la piel y la pone más seca, y sobretodo si nos bañamos con agua muy caliente, cuando salimos a la calle nos da la sensación de que el clima esta mucho más frío. Es indispensable también llevar siempre la ropa adecuada.  Ir aumentando las capas a medida que el frío aumenta y disponer de guantes, gorro, bufanda y
unas buenas botas de invierno.
Mucho más importante aún es la preparación mental que tengamos con respecto al invierno. En esta época la rutina no para, de hecho la mayoría de las personas trabaja y estudia más que en el verano. Debemos enfrentar el frío con positivismo, tratar de ser muy activos en el exterior, idealmente practicar algún deporte de invierno, ir a los festivales y demás actividades al aire libre.  También es bueno saber que viene la Navidad, que nos da la oportunidad para reunirnos con familiares y amigos y disfrutar de la
buena música y comida de nuestros países.  De esta forma, no estaremos tan temerosos de abrir la puerta de la calle cada vez que vayamos a salir.

*Especial para CORREO