S.O.S sobre la salud mental de nuestros jóvenes

La adolescencia y la juventud pueden ser etapas complicadas en la vida de un ser humano. Además de los cambios físicos comienzan cambios psicológicos que hacen variar prioridades, pensamientos y formas de ver la vida. Se pueden considerar etapas definitorias para una persona. Sin embargo, también resultan en etapas muy difíciles psicológicamente y requieren por lo tanto de un mayor apoyo por parte de padres y demás familiares.

La epidemia del coronavirus ha traído consigo nuevos factores que pueden poner en juego la salud mental de nuestros jóvenes. Los cambios en las rutinas y el encierro obligan a adaptarse a formas diferentes de emplear el tiempo. En momentos donde el círculo de amigos es un puntal necesario, la pandemia ha truncado las interacciones y puesto barreras que pueden devenir en trastornos de ansiedad o depresión.

Por esas razones es importante entender y apoyar a adolescentes y jóvenes creándoles entornos seguros para preservar su equilibrio emocional. Es importante hacerles saber que no están solos y que mantener una actitud responsable ante el virus es también un acto valioso.

Algunas observaciones llevadas a cabo en el país confirman que la salud mental de los adolescentes se ha visto deteriorada durante la pandemia. En un sondeo publicado se argumenta que el 57 por ciento de los casos estudiados con edades comprendidas entre los 15 y los 17 años presentaban un deterioro a partir de la entrada en vigor de las medidas de confinamiento.

La agencia canadiense de estadísticas señaló, además, que las circunstancias que afectan el estado emocional de los jóvenes parecen tener mayor incidencia en el caso de las féminas.

Se recomienda a los padres estar al tanto de las múltiples manifestaciones que pueden tener los desequilibrios en la salud mental de los hijos. Algunos signos pueden ser tan sutiles como los trastornos del sueño, dolores de cabeza recurrentes, malestares estomacales y dolor de espalda frecuente.

El ministerio Federal de Salud advierte que las relaciones positivas juegan un rol importante en el bienestar de nuestros jóvenes. En tal sentido una buena socialización debe incluir la posibilidad de vincularse ampliamente con otros miembros de la familia, en la escuela y en la propia comunidad.

De igual manera las diferencias culturales y lingüísticas, el temor a no ser tomados en serio o a ser malinterpretados representan obstáculos al acceso de los jóvenes inmigrantes canadienses a los servicios de salud mental.

Si como padre, familiar o amigo conoce de un joven que se encuentre en una de estas situaciones puede solicitar ayuda a través del Youth Mental Health Canada, una organización benéfica sin fines de lucro dirigida por jóvenes y basada en la comunidad para la educación, el apoyo y la concientización sobre la salud mental.