La nueva normalidad

El primer ministro de Canadá, Mark Carney, aseguró este martes que el país seguirá siendo un socio crucial para Estados Unidos en “áreas clave”, pese a la creciente tensión comercial entre ambas naciones.

Durante su intervención en la Cumbre de Inversiones de Canadá, celebrada en Toronto, Carney subrayó que Washington y Ottawa siempre han mantenido vínculos estrechos, “incluso en tiempos de desacuerdo”.

“Estos acuerdos funcionan cuando nos relacionamos como verdaderos socios que respetan las tradiciones y la soberanía de cada uno”, declaró ante líderes del sector financiero, horas después de que el presidente Donald Trump impusiera nuevos aranceles a los productos canadienses.

“A nuestros amigos estadounidenses, permítanme decirles lo siguiente: siempre seremos vecinos, y Canadá seguirá siendo el socio más importante de Estados Unidos en muchas áreas clave”, afirmó Carney, quien también vaticinó que, cuando regresen las oportunidades, Canadá será “un socio aún mejor, más fuerte, más resiliente, más independiente”.

La cumbre fue organizada por Carney como parte de su estrategia para reducir la dependencia de Canadá respecto a Estados Unidos. El primer ministro ha advertido que la hostilidad comercial de Washington constituye la nueva normalidad y que el país necesita diversificar sus mercados.

En su discurso de apertura, retomó ideas expuestas en el Foro Económico Mundial de enero pasado, cuando habló de una “ruptura” del orden mundial.

“La soberanía y la apertura están ahora en tensión. La integración económica se está convirtiendo en un arma. Los aranceles se utilizan como mecanismo de presión”, señaló, agregando que las cadenas de suministro son vistas hoy como “vulnerabilidades a ser explotadas”.

Esta cumbre busca atraer más de 720.000 millones de dólares en inversiones en los próximos cinco años, con especial énfasis en minerales estratégicos y energía. El gobernante destacó en ese escenario los planes de construir un nuevo oleoducto hacia la costa del Pacífico, capaz de transportar al menos un millón de barriles diarios de petróleo de bajas emisiones desde Alberta hacia los mercados asiáticos.

Mientras tanto, la presión de los consumidores canadienses para comprar productos locales y boicotear los estadounidenses está transformando los supermercados del país, obligando a los minoristas a mejorar el etiquetado de origen y buscar nuevas fuentes de suministro.

En Ontario, Giancarlo Trimarchi, presidente de la cadena Vince’s Market, recurrió a Facebook para mostrar que la mayoría de sus productos son canadienses, tras recibir críticas por vender artículos estadounidenses. “Esta vez la estrategia es mucho más agresiva que el año pasado”, comentó.

Trump, por su parte, afirmó el sábado pasado que Canadá desea un acuerdo comercial y que este podría concretarse “muy pronto”.

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